¿Cómo acompañar el duelo en niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado?: Una mirada desde la puericultura

Colombia | 15 minutos de lectura

“Escenario de 8 acciones bélicas y una masacre por los paramilitares de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá. En el municipio se libró guerra por el control de los cultivos de uso ilícito y la movilidad que permite el territorio a los grupos armados. Aunque los paramilitares se desmovilizaron en Justicia y Paz, el informe del Cinep advierte la presencia de las Bacrim, bandas criminales, en el municipio y la llegada de los Rastrojos, tras el Acuerdo de Paz con las Farc” -Rutas del Conflicto-[1].

El duelo en niños, niñas y adolescentes, al igual que en los adultos, es un proceso natural de adaptación que tiene como fin último aprender a vivir sin un ser querido o sin algún lugar u objeto que se haya perdido en el curso de la vida¹. Sin embargo, el impacto de estas pérdidas puede ser mucho mayor si se presentan en contextos de violencia, tal y como se ha vivido en los diferentes periodos del conflicto armado en Colombia. En esta situación, las pérdidas se magnifican y se pierden todos los elementos que le dan estabilidad a la vida de una persona².  A continuación, se presentarán las pérdidas y las formas de duelo que han presentado los niños en el conflicto armado colombiano, y diferentes herramientas para acompañar este proceso con una mirada puericultora.

Para empezar, es importante tener en cuenta que el proceso de duelo tiene un compromiso biológico, psicológico y social. Además, su elaboración estará determinada por la etapa evolutiva de cada niño (si es un lactante, un preescolar, escolar u adolescente), por el entorno social, el apoyo con el que cuente ese niño o niña, la actitud de los adultos que lo rodeen, y por la situación ante la cual ocurran las pérdidas, lo cual va a definir el tipo de duelo que se pueda presentar².

En general hay cuatro tipos de duelo: funcional (proceso de adaptación normal ante la pérdida de un objeto, lugar o un ser querido), duelo anticipatorio (la pérdida ocurre en una situación que ya se esperaba, como en el caso de la muerte de familiares con enfermedad terminal), duelo complicado (cuando los síntomas del duelo persisten mas allá de un año después de la pérdida) y el duelo traumático complicado, que es el que ocurre ante eventos inesperados, tal y como lo es el conflicto armado².

Ahora bien, los síntomas que se pueden presentar por un duelo traumático complicado comprometen tanto la vida diaria de los niños, niñas y adolescentes, que pueden ser similares a los de un trastorno de estrés postraumático. De esta manera, pueden presentar recuerdos intrusivos, reexperimentación de la muerte traumática, evitación de los recuerdos del trauma o tener un estado permanente de alerta bien sea mental o fisiológico³, como por ejemplo tener sensación de miedo intenso, ahogo y palpitaciones. Además, dependiendo de la edad, pueden cursar o no con otros síntomas asociados.

En este sentido, en los primeros seis años, los niños pueden tener ansiedad de separación de sus cuidadores, miedos incapacitantes, dificultades para conciliar el sueño, síntomas de depresión persistente y pérdida del control de actividades que ya hacían previamente, como el control de esfínteres⁴.

Después de los seis años, también pueden tener somatizaciones persistentes, como quejas frecuentes por dolor de cabeza, dolor en el tórax o en el abdomen, dolores articulares y cansancio persistente. Sin embargo, estos dolores no tienen una causa clara y no mejoran con ningún tratamiento dado⁴.

Además de estos síntomas, en la adolescencia también pueden presentarse dificultades en el rendimiento escolar, pensamientos negativos y recurrentes sobre la muerte, sensación de culpa que no cesa, ideación suicida, conductas de riesgo como promiscuidad y uso/abuso de sustancias psicoactivas, entre otras⁴.

Es importante entonces reconocer estos síntomas y conductas, porque pueden verse magnificadas en los niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado. Esto, debido a que en la guerra no solo se pierde a un ser querido. En este contexto hay una pérdida global, donde se pierden todos los elementos que dan estabilidad a la vida de los niños, niñas y adolescentes, viéndose inmersos en vulneración completa de sus derechos, con afectación de su integridad física y mental².

De la mano con lo anterior, en el informe de la Comisión de la Verdad publicado en el año 2022, de las 8.874.110 víctimas del conflicto armado en Colombia, 2.312.707 (26%) son niños, niñas y adolescentes⁵. Los principales hechos de violencia que sufrieron fueron desplazamientos, amenazas, reclutamientos, violencia sexual (principalmente en niñas), homicidios, torturas, exilio, despojo de tierras, desaparición, atentados, ataques indiscriminados, secuestros y confinamientos. Y dentro de este grupo de menores de edad (menores de 18 años), la mayoría de los actos fueron cometidos contra adolescentes⁶.

Además, según el informe de la misma comisión, a pesar de que la niñez y la adolescencia fue aproximadamente un cuarto de la población afectada por el conflicto, fue poco o nulo el acompañamiento brindado por parte de las familias y del estado: “En las familias fueron excluidos de conversaciones y explicaciones sobre lo ocurrido; aunque muchas veces esto fue una forma de protegerlos, quedaron con preguntas que debieron responder en solitario. Este silencio y dolor por las pérdidas, los desplazamientos o el reclutamiento son circunstancias con las que han tenido que lidiar a lo largo de su vida, aún en la adultez” ⁶.

Esta falta de comunicación y de acompañamiento con la niñez y la adolescencia víctima del conflicto armado en Colombia, ha llevado a que estos niños y niñas presenten muchas dificultades en su vida diaria. No solo por la vulneración de sus derechos y por la inestabilidad económica, académica y social que presentan, sino también por el desarrollo secundario de trastornos de ansiedad, depresión y estrés postraumático.

De acuerdo con esto, es entonces imperativo indagar siempre por el contexto social de cada niño, niña y adolescente con el que se pueda tener contacto desde los diferentes entornos: colegios, instituciones de salud, etc., para así activar una ruta de acompañamiento que permita apoyar el proceso de elaboración de duelo, y evitar complicaciones o promover estrategias de manejo en caso de que ya se hayan presentado patologías asociadas a una mala elaboración del duelo en el marco del conflicto, como lo son los trastornos de ansiedad, depresión y estrés postraumático².  

De esta manera, se proponen los siguientes pasos para el acompañamiento en la elaboración del duelo de la niñez y la infancia víctima del conflicto armado en Colombia:

  • Garantizar la protección por la vulneración de los derechos, para lo cual se debe llevar a los niños y adolescentes a un lugar seguro, e iniciar así el restablecimiento de derechos.  
  • Comunicar a los niños, niñas y adolescentes la verdad sobre los hechos ocurridos a su familia y su entorno. Esto debe hacerse de forma clara, en términos sencillos, de acuerdo con la etapa madurativa de cada niño, sin explicaciones abstractas. Además, debe hacerse en un lugar tranquilo, silencioso, seguro, cómodo, utilizando un contacto físico apropiado y un tono de voz cálido. Idealmente debe hacerse de forma inmediata a los hechos, o lo antes posible⁴.
  • Brindar primeros auxilios psicológicos en aras de buscar la estabilidad física y emocional de ese niño, niña o adolescente. Para esto se puede hacer uso del ABCDE propuesto en la Guía de primeros auxilios psicológicos para sobrevivientes del conflicto (para no expertos), que comprende⁷:
  • Escuchar al afectado durante 10-20 minutos según la necesidad.
  • Aplicar técnicas de respiración por aproximadamente 10 minutos según la necesidad.
  • Identificar y jerarquizar las necesidades básicas (agua, comida, techo, abrigo, conexión de redes de apoyo y protección).
  • Contactar los servicios de emergencia para subsanar las necesidades encontradas.
  • Describir al afectado que puede repetir el proceso cuando se sienta desbordado emocionalmente.

En este punto es muy importante mantener una comunicación asertiva con los niños y adolescentes, con un lenguaje sencillo y poniéndose a la altura de su vista (arrodillarse o sentarse al nivel de los ojos), y se debe escuchar cuidadosamente sus relatos, permitir que se expresen y ayudarlos a verbalizar sus sentimientos. También se puede hacer uso de cartillas con dibujos sobre las reacciones emocionales para poder identificar su estado emocional (enojo, tristeza, angustia, preocupación, etc). Para este abordaje especial en niños, niñas y adolescentes, se puede hacer uso del Manual de implementación de primeros auxilios psicológicos (PAPs) de la Fundamentación para la paz y para la democracia (FUNPADEM)⁸.

Además, se debe evaluar la necesidad de intervenciones con personal entrenado en salud mental para hacer una elaboración específica del duelo y sus posibles complicaciones: ansiedad, depresión, estrés postraumático, entre otras. Estas intervenciones pueden ser enfocadas en el duelo o enfocadas en el trauma, y son de competencia específica del personal en salud mental: psicología y psiquiatría³. En caso tal de que no se cuente con este personal de forma cercana, los profesionales que estén llevando el caso, pueden hacer uso de los siguientes manuales:

Adicionalmente, desde los hogares y desde los colegios también se pueden implementar diferentes herramientas para identificar síntomas y emociones vividas en el duelo de estos niños y adolescentes, además de estrategias para elaborar este duelo traumático complicado.

Desde el hogar y los colegios³:

  • Ayudar a constatar la pérdida. Esto se puede hacer compartiendo sentimientos y elaborando rituales desde los hogares, como despedidas a los familiares que ya no están.
  • Brindar apoyo emocional, promoviendo la expresión de las emociones y compartiendo las experiencias y los sentimientos que toda la familia siente frente a los hechos de violencia vividos.
  • Tratar de mantener la cotidianidad. Para esto es importante que, si se puede, se puedan mantener las rutinas, los juegos y las amistades que previamente se tenían.
  • Abordar los temas relacionados a la muerte con poemas, metáforas y materiales que permitan la transformación, como la plastilina.
  • En mayores de 12 años: Hacer lluvias de ideas, cartas de despedida, cartas a las emociones y diarios.
  • Actividades de ayuda para los padres: Mirar fotos en un álbum familiar, elaborar cajas de recuerdos, expresar los sentimientos mediante dibujos y leer cuentos sobre las pérdidas que pueden sufrir los niños y adolescentes. Un ejemplo de los libros que se pueden usar es: Camino a casa, de Jairo Buitrago y Rafael Yockteng⁹.

De manera especial, se invita a las diferentes instituciones que trabajan con niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado, a hacer uso de los diferentes catálogos pedagógicos sobre las producciones de la Comisión de la verdad. Este material se puede encontrar de forma digital e incluyen manuales de formación en enfoque psicosocial y diferentes herramientas para abordar con las víctimas: historietas, videos, canciones y diferentes desafíos, y se pueden encontrar de forma digital en la página web de la Comisión de la verdad¹º.

  • Finalmente, se debe promover la resiliencia en todos los niños, niñas y adolescentes victimas del conflicto armado, como factor de protección ante complicaciones en los duelos patológicos complicados, y como factor promotor de un proceso de adaptación adecuado frente a las posibles situaciones bélicas que puedan enfrentar en el futuro². Para esto, se plantea que desde los diferentes áreas y profesiones se hace un trabajo interdisciplinario y transectorial, incluyendo familia, escuela, salud, instituciones, sociedad y Estado, con el objetivo de:
  • Promover el restablecimiento de los derechos de NNA.
  • Brindar confianza, amor y comunicación sobre los hechos con la verdad.
  • Acompañar a los NNA a resolver los posibles sentimientos de culpabilidad.
  • Resolver dudas sobre las causas y consecuencias de las situaciones vividas.
  • Ofrecer oportunidades a futuro: protección, cuidados, acompañamiento, escolaridad.
  • Brindar tiempo y espacios para la recreación, buen uso del tiempo libre.
  • Acompañar en la creación de un Proyecto de vida.

De esta forma, si los niños, niñas y adolescentes victimas del conflicto armado, logran tener un acompañamiento adecuado y desarrollar resiliencia, podrán elaborar un adecuado proceso de duelo, y evitar complicaciones en su salud física, psíquica y social.

La invitación es a que sigamos haciendo acompañamiento del duelo en los niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado en las zonas rurales, quienes día a día siguen viviendo las repercusiones del conflicto, solos y en silencio.

Referencias:  

  1. Artaz, B. Sierra, E. Gonzalez, F. García, J. Blanco, V. Landa, V. 2017. Guía sobre el duelo en la infancia y la adolescência. Formación para madres, padres y profesorado. Colegio de médicos de bizakaia.
  2. Ferrando, M. Memòria del Treball de Final de Grau. Niños, muerte, duelo infantil, guerra y pérdida. Universitat de les Illes Balears. Cur Academic 2014-2015.
  3. Lozano, L. Chaskel, R. El diagnóstico y manejo del duelo en niños y adolescentes en la práctica pediátrica, reconocimiento y manejo. CCAP, 8:3 (19-31).
  4. Artaz, B. Sierra, E. Gonzalez, F. García, J. Blanco, V. Landa, V. 2017. Guía sobre el duelo en la infancia y la adolescência. Formación para madres, padres y profesorado. Colegio de médicos de bizakaia.
  5. Legado Comisión de la verdad. Guía para la pedagogía del volumen niñas, niños y adolescentes (En línea). Disponible en: https://www.comisiondelaverdad.co/sites/default/files/2022-08/p-descargar-if5-no-es-un-mal-menor.pdf
  6. Comisión de la verdad. No es un mal menor. Niñas, niños y adolescentes en el conflicto armado. Hay futuro si hay verdad, Informe final. Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición. 2022; 1ra Ed.
  7. Minciencias. Primeros auxilios psicológicos para sobrevivientes del conflicto armado. Guía para no expertos. Manizales, 2020. Disponible en: https://editorial.autonoma.edu.co/index.php/libros/catalog/download/210/120/347-1?inline=1
  8. FUNPADEM. Manual de implementación de primeros auxilios psicológicos. Disponible en: https://www.cop.es/uploads/PDF/MANUAL-PRIMEROS-AUXILIOS-PSICOLOGICOS-POBLACION-MIGRANTE.pdf
  9. Jairo Buitrago; ilus. de Rafael Yockteng. Camino a casa. México: FCE, 2008. Disponible en: https://cslb.cl/web/wp-content/uploads/2020/05/Camino-a-Casa.pdf
  10. Comisión de la verdad. Herramientas pedagógicas para la verdad (En línea). Disponible en: https://www.comisiondelaverdad.co/etiquetas/herramientas-pedagogicas-para-la-verdad

…..

[1] Rutas del conflicto. Municipio: San José de Uré. Situación de violencia en la región (En línea). Disponible en: http://rutasdelconflicto.com/convenios-fuerza-justicia/node/243


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